sábado, 18 de mayo de 2013
Logística (1): Vuelos
Hola, people. Faltan algo así como 70 días para que nos vayamos. Tenemos los visados y todas las reservas hechas. No tenemos un plan de qué hacer cada día porque somos bastante de ir improvisando, pero ya hemos hecho unos cuantos planes. Estamos intentando ahorrar lo que podemos para aprovechar bien el viaje y evitar algún susto. Si estamos jodidos, ya pondremos una cuenta de PayPal, pero no creo que lleguemos a esos extremos.
Antes nos echarían del país, qué coño.
Voy a contaros un poco la logística del viaje. Por un lado está el tema vuelos, que es responsabilidad mía al 100%. Por otro, el tema alquiler de coches, que es cosa de Belén, que para eso conduce ella. Yo tengo carnet desde 1996 pero tengo más miedo a conducir que siete viejas andaluzas en un ghetto de Baltimore. Afortunadamente a ella le encanta conducir, así que ya os contará qué ha hecho con el tema de los coches. El tema de los hoteles lo llevamos más o menos a medias. Hoy voy a escribiros sobre la logística de aviones. Creo que hemos hecho un buen trabajo, al contrario que con los hoteles, que he metido una cagada de mucha consideración.
La primera parada del viaje será New York. Hacemos una escala un poco rara en Estambul pero es que la relación calidad - precio que nos ofrecía Turkish Airlines. Tardaremos en llegar como si fuésemos a Sydney, pero merece la pena. Primero, por el imbatible precio y segundo, porque Turkish Airlines es la mejor aerolínea de Europa. Tengo ganas de coger un vuelo de muchas horas con ellos - aunque de por sí sea un coñazo miserable tener que estar tantas horas metido en un espacio reducido a 11,000 metros de altura.
Los vuelos internos en Estados Unidos son bastante más baratos que en Europa cuando se trata de aerolíneas normales. Combinar vuelos te ayuda a bajar las tasas, que ya son bajas de por sí - algunos deberían aprender -, así que en la misma reserva he cogido dos vuelos, New York - Miami y Miami - Las Vegas. Nunca hemos estado en Florida y pretendemos estar seis días allí, aprovechando la hospitalidad de nuestros amigos Ana y Alfredo. Respecto a Las Vegas, nos mola todo lo que vimos allí hace cuatro años así que repetiremos. Belén aprovechará para observar a todo lo que se mueva por allí - directora de casting, defecto profesional - y un servidor recorrerá los outlets como un ruso que hubiese llegado de la Unión Sovíetica en 1985 - esto es, flipando con todo pero sin pasta para comprar más que tres chorradas.
Volaremos a Vancouver desde Las Vegas por el módico precio de 130 EUR por persona. Salimos temprano y llegamos, según la reserva, a las 10:11 de la mañana. No sé por qué han puesto exactamente las 10:11. Desconozco la puntualidad de los canadienses pero es poco probable que lleguemos a las 10:11 y es más, me parece ridículo el tema. Estaremos unos días por allí y bajaremos a Seattle en un tren especial - el Amtrak Cascades - que va por toda la costa del Pacífico. Tengo muchas ganas de ver paisajes pero conociéndome, es probable que, por muy bonito que sea (ver foto), a la hora y media de estar en el tren esté hasta los cojones, intente dormirme, no pueda - rara vez duermo en un tren - y acabe en el vagón cafetería haciendo amigos - "Nirvana eran unos guarros, lo más limpio que ha estado Kurt Cobain fue el día que lo embalsamaron. Si no se hubiese pegado un tiro, Oasis los habrían hecho parecer unos macarras deprimidos en apenas año y pico".
Es broma, Nirvana molaban. Solo cogeremos un vuelo más, San Francisco - Nueva York. Volaremos con Virgin America gracias a la buena experiencia de hace cuatro años, fácilmente uno de los mejores vuelos de nuestra vida. Compañía barata - 150 EUR por un trayecto que es 1,000 Km más largo que de Barcelona a Moscú - y de gran calidad. No dudamos que sería el último vuelo que pillábamos antes de coger el camino de vuelta, otra vez via Estambul.
Voy a intentar que Belén haga una entrada de blog un día de estos. Ya os avisaré.
jueves, 4 de abril de 2013
Hemos vuelto - Aventura Americana II
Pues sí, amigos, estamos de vuelta. Cuatro años después de nuestra primera aventura americana y si no nos da un chungo de aquí a Agosto nos daremos una vuelta por el otro lado del Océano Atlántico. Tenemos casi todo reservado. Hay algunas novedades:
1) iremos más días, todo el mes de Agosto, de hecho. Si nos quedamos sin dinero pondremos una cuenta de PayPal para que nos financiéis. Coño, mucho jijiji jajaja con el blog pero aquí la gente se estira menos que el portero de un futbolín.
2) estaremos en algunos sitios típicos pero otros nada, nada típicos. Este, por ejemplo.
3) la mayor novedad de este viaje es que Belén se ha sacado el carnet de conducir, así que pillaremos bastante coche, lo cual por un lado aumenta las posibilidades de ver sitios y seguro que también nos pasan cosas distintas. Buenas y malas, pero distintas. Fuck yeah.
4) también iremos a Canadá, pero solo 3 días. Igual no nos da tiempo de ver el país entero.Tampoco es la intención, vaya.
5) intentaremos que este blog sea para todos los públicos, moderando el lenguaje ofensivo del mismo. Menos palabrotas, más globos y sonrisas.
6) ¡Y una polla como una olla!
Iremos dando más detalles en un futuro próximo. Intentaré que sea una vez por semana pero en realidad será una vez cada que me salga de los cojones, para qué nos vamos a engañar. Una vez en USA intentaremos escribir cada día.
Así que recuerden, en Agosto 2013 volvemos a América. Que Dios les coja confesados...
lunes, 24 de agosto de 2009
Días 18-19: Vuelta a casa!

Decidimos separarnos unas horas, ya que Belén quería dar una interesante vuelta por la mitiquísima Quinta Avenida - hay que hacerlo aunque no te guste el shopping porque las tiendas son increíbles - mientras que yo quedé con un amigo para almorzar - en un sitio genial con ambiente marroquí - y luego petardear por tiendas de libros. Cerca de Union Square está Strand, una institución. Posiblemente la mejor librería de segunda mano del mundo. Impresionante. El saber no ocupa lugar, pero todos los libros de Strand puestos en fila suman más de 27 Km. Para cuando llegamos al punto de encuentro nos encontramos con un mítico personaje: el Naked Cowboy o vaquero en pelotas. El tipo se presenta a alcalde de la ciudad de New York y anda allí medio en bolas con su guitarra por Times Square, sobando a todas las tías que pueda. Un ejemplo para la sociedad. Tendría mi voto si fuese parte del censo neoyorquino.
Al final apareció mi traje tras dos días de llamadas. Se lo mandan a mi amigo Íñigo esta semana y lo tendré en Barcelona a finales de mes. Llegamos con bastante anticipación al aeropuerto - y menos mal, porque había una cola que parecía que regalaban dinero con cada tarjeta de embarque. Solo pudimos sacar el billete a hasta Londres porque nos cambiaron en el segundo vuelo a Iberia por toda la cara. Había estado listo en el embarque online para coger un sitio en el que estirar las piernas. Nuestros amigos de British nos obsequiaron con un menú de cena digno del mismísimo Sultán de Brunei. Ensalada con menos humedad que un puñado de arena del desierto de Sahara. Una pasta con queso que con una pizca más de pimienta habría sido ilegal en 54 países del mundo - había pimienta por todas partes. Un pastel de chocolate con nueces con exquisito sabor a putamierda - sí, todo junto. Al principio sabía a chocolate pero la textura poco a poco derivaba en suave, suave putamierda. Francamente, teniendo en cuenta que antes me había comido un Big Mac, pensé que todo lo ingerido era caldo de cultivo para un peo que durase 12 segundos, cambiase cinco veces de tonalidad y obligase al tipo de al lado a abandonar su sitio y suicidarse en el lavabo, dejando más espacio para nosotros.
Pero no tenía ganas. C'est la vie, amigos.
sábado, 22 de agosto de 2009
Día 17: Back in NYC... and out
Se acabó lo que se daba. Hoy hemos hecho el último shopping en New York y esta es nuestra última noche en Estados Unidos. La última en este viaje, claro, porque volveremos seguro y lo más pronto posible. Mañana aún tendremos tiempo de hacer las últimas fotos en Times Square por la mañana, comer y salir pitando para el aeropuerto JFK. A las 9 de la mañana hora española estaremos en Heathrow y para a las dos y pico, si todo va bien, llegar de nuevo en Barcelona. Echo de menos el sofá de mi casa, mi gente, mil cosas de Barcelona y Sevilla. Pero no voy a ser hipócrita el último día: creo que hablo por los dos si digo que nos quedaríamos una semana más tranquilamente. Y dos meses también, pero entonces nos estaría esperando el cobrador del Frac en El Prat.
Ha sido un día muy largo. Toque de diana a las 7.30 - me he dejado el traje barato que me compré en el armario del hotel de Boston... y nada se sabe de él. El tren ha llegado con una hora de retraso tras unos 3,500 parones - o eso ha parecido al menos para nosotros - y encima estaba lloviendo bastante fuerte en New York. Nos hemos tenido que patear nueve calles hasta llegar al Hotel Casablanca. A mitad de camino - cada uno con dos maletas y una bolsa - un tipo con aspecto persa nos ha mirado y se ha descojonado de nosotros EN MI PUTA CARA. Lo que no tiene el cuenta el susodicho moro de los cojones es que él dormirá en un cuartucho con tres tíos más oliendo a kebab rancio mientras yo estoy fresquito en un hotel de 300 dólares la noche. Pero en ese momento él se sentía superior a nosotros, infinitamente superior. Cosas del directo.
Hablando de directo, ayer fuimos a un karaoke. Tuve a bien cantar una canción de REM y Belén eligió Wonderwall de Oasis para mí. Hay vídeos pero no van a ser publicados para no herir la sensibilidad de nuestro sentido lector. Quedamos con Fara, Ana y Joseph, su novio, que esta vez venía con un look bastante más estándar - pero no mucho más. Ha sido fenomenal volver a ver a las chicas por primera vez desde 1997. Todos hemos cambiado, pero el espíritu es el mismo. Son dos buenas amigas, inteligentes, graciosas y con buena onda. Lo siento, chicos, están comprometidas las dos.
Esta tarde hemos quedado con Íñigo, nuestro amigo catalán madrileño - sí, es posible - para cenar y una cerveza Piraat - 10 grados y pico - al lado del hotel. Anteriormente Belén y yo fuimos a Century 21, más barato que en el mato, al lado de Wall St, para hacer las últimas compras. Yo me retiré ante la avalancha masiva de gente y Belén siguió con la marcha hasta Chinatown, donde ha tenido un episodio la mar de curioso. A saber: la dependienta ofrece enseñar bolsos de gama alta, Belén acepta, cierran la tienda y se van las dos a un sótano clandestino - le ha hecho jurar que si la poli le pillaba con los bolsos, no eran de esa tienda. Tras un regateo que ni en La Vida de Brian, Belén se ha llevado tres bolsos - y un colgante de regalo - por 100 dólares. Lo más importante es que ha arriesgado su integridad física para llevarle un regalo a sus hermanas. Todo hay que tenerlo en cuenta.
Hoy estamos cansados porque anoche dormimos como el mismísimo culo, especialmente yo. Hacía un calor inhumano en Boston y mi almohada era como de lana. Sudando a chorros, oigan. Estamos preparando una sorpresa final que probablemente vendrá semanas después de acabar al viaje y que merecerá la pena.
Nos vamos a la piltra pero ya. Mañana no sé si podremos publicar nada.... Si no, será a la vuelta cuando recuperemos el resuello. Si nos quieren desear buen viaje, comenten algo en la sección habilitada para ello al final de este texto. Y si no, pues nada. Sin malos rollos, hombre.
Javi
PS: Estuvimos viendo un partido de béisbol de la máxima, Boston Red Sox - New York Yankees. Los Yankees hicieron cuatro veces más carreras (20) que las cervezas que me tomé (5). Meritorio.
PSS: Hemos tenido unos últimos momentos en Times Square de noche verdaderamente mágicos y que recordaremos siempre. Volveremos. Vaya si volveremos, sin duda alguna.
viernes, 21 de agosto de 2009
anexo by Belén
Días 15 y 16: BOSTON
Estamos en la bonita ciudad de BOSTON. Ciudad amable, pequeña y, seguramente, la más europea de las ciudades americanas.
Esta ciudad es famosa por el Quincy Market (mercado popular con un poco de todo), CHEERS (cervecería famosa por la serie de TV) y HARVARD (universidad de listos), por lo demás, tampoco es que tenga nada especial, pero es agradable de ver, si no fuera por el calor húmedo y extremo que hay y que me ha hecho hacer un "Cuqui" en plena calle. Hacer un "Cuqui" es tirarse por encima una botella de agua. La verdad es que ha sido más que efectivo, ya que durante 5 minutos no he sufrido el calor en mis carnes.
Aprovechando que estamos en Boston han venido unas amigas de Javi para vernos. No piensen mal hermanos, se trata de dos buenas niñas con sus respectivos novietes, no de putillas con malas intenciones. Nos fuimos a cenar a un italiano tan tranquilo como caro.
(censurado tema McCallahan por motivos de seguridad)
Hoy hemos hecho de guiris totales y nos hemos bebido unas cervecitas en Cheers para luego tomar un autobus turístico que nos ha enseñado este coqueto sitio.
Esta noche volvemos a quedar con los McCallahan y las niñas para tomar un algo por ahí, espero que hoy me sorprenda más su vestuario... ¡sería Genial!!!.
Nos quedan pocos días de aventura americana y la verdad es que está siendo una gran experiéncia. Lo más sorprendente es que, después de arrastrar las maletas por 5 estados, tomar aviones, buses, taxis, metros, comer a deshoras, dormir a deshoras, visitar sitios y shoppings varios, no tenga ganas de matar a Javi. Eso es lo realmente sorprendente, y lo mejor es que me quedaría haciendo esto durante 3 meses más y, por supuesto, con su siempre grata compañía.
Ahora se impone una ducha en condiciones y cenita, ya que hoy solo hemos desayunado y tomado cerveza, que no es un mal plan.
Gracias a todos por venir con nosotros en este viaje. Nos encanta ver que nos poneis comentarios y que aunque estemos lejos físicamente, siempre estamos juntos.
Esto del blog es como escribir postales cada día, pero más intenso. Al principio yo me resistí a escribir, pero seguro que será un gran recuerdo de este gran viaje.
Besos gordos!! Hacednos sitio que ya volvemoooooooooos!!!!
Belén
(anexo by Javi)
Bien, aquí estamos, en Boston, hogar de los Celtics, los Red Sox, el MIT y la nación americana. En líneas generales, hoy nos han explicado que los padres de este bonita nación no eran más que un puñado de ingleses insurrectos que estaban hasta los cojones de su rey y querían tener un país para ellos mismos. Algo así como Esquerra pero con más éxito popular.
En fin, el día de hoy está siendo la mar de interesante. Hemos pasado por todos los puntos donde se empezaron a forjar los Estados Unidos. Hemos pasado un calor de muerte, hacía AÑOS que no tenía esa sensación. Pero qué cojones, que levante la mano el primero que se haya ido de vacaciones y no ha pasado calor alguna vez.
Ahí, ahí. Todos la peña con la mano bajada.
Hemos pasado también por el estadio de los Red Sox, Fenway Park, el más pequeño de todos los de la Major League Baseball - la liga de este deporte, para los no iniciados. También es el campo más antiguo y el ticket más difícil de conseguir en toda América - aunque hoy había alguna entrada para un partido contra, creo, Toronto. El campo mola muchísimo, se nota la historia que hay detrás. La tienda es impresionante. No exagero si digo que hay CIENTOS de gorras distintas para elegir. Igual no cientos, pero sí que hay más de 100 - y sí, ya lo sé, en tal caso al decir que no llega a 200 y decir que había cientos es que sí que estaba exagerando, listillo de los putos huevos. He comprado un par de cosas porque el merchandising de los Red Sox es probablemente el mejor de toda América.
Me ha gustado mucho el tour por autobús, con un tipo explicándonos qué había que ver y sobre todo qué hay de malo en Boston - ciudad caótica sin sentido alguno, tráfico horrible - y qué es lo mejor que se puede hacer gratis - mogollón de sitios públicos, museos y demás son por la patilla pero hey, ya es demasiado tarde. Hemos desayunado a las 9 de la mañana y desde entonces no hemos comido nada. Aprovechando la circunstancia y unido al hecho de que en cuanto vuelva toca dieta severa y ejercicio, hoy me voy a comer una hamburguesa más grande que mi puta cabeza.
Daremos noticias desde New York. Cinco horas de tren mañana. Nueve horas de avión pasado mañana. Difícil que nos pase algo divertido en breve...
...pero no lo descarten
jueves, 20 de agosto de 2009
Día 14: atravesando el continente
Dadas las circunstancias, decidimos volver a Chinatown. Primero, porque es un sitio bastante entretenido en líneas generales y segundo, porque ahí está el mejor restaurante que hemos visitado en este viaje, el Oriental Pearl. Hemos pedido un pato Pekín para los dos. El camarero al principio nos miraba mal. Mi teoría es que era el dueño del pato que habían matado para que nosotros nos lo papeáramos - y bien rico que le ha quedado, oiga.
Nos hemos estado acordando mucho del tipo que no paraba de hacer fotos y darle collejas a su mujer como Benny Hill al calvo. Quizás ayer me excedí en los términos. Lo que queríamos decir es que en el fondo queríamos darle el e-mail para que mandase las fotos. El problema es que si manda mails a la velocidad que hace fotos el mailbombing iba a ser de categoría. Valiente mamarracho porcino misógino kiwi de los putos huevos. Ojalá el oso le hubiese comido la puta cabeza mientras lo fotografiaba - claro. Anda y que le den por culo a su puta madre, coño.
Nos tenemos wifi. Esto es una mierda. La soledad nos invade y tenemos dos horas más en el aeropuerto. Al final fuimos de shopping y Belén encontró un par de chollos. Yo no encontré nada porque uno, bastante tuve en Las Vegas y dos, porque soy un imbécil miserable que no distingue una buena oferta de un atraco a mano armada. Hemos venido bastante pronto al aeropuerto en el transporte del hotel - un Lincoln negro bestial con un chofer brasileño la mar de salao. Hablando de sal y siguiendo con el tema recurrente, nos vemos en Boston porque ahora lo que procede es cenar. Nuestro vuelo dura cinco horas y es completamente de noche. Salimos a las 11 y llegamos casi a las 8, que son como las 5 aquí. Se impone un jet lag de campeonato y un suplicar por una cama limpia al llegar al Radisson Boston supertemprano. Déjeme vivir, hijoputa. O déjeme dormir, que es de lo que se trata.
Os contaremos más cosas esta noche. El vuelo ha ido bien. Hemos llegado antes y todo.
Javi



