martes, 13 de agosto de 2013

Día 13: Mareos en el avión y cambios de habitación en Vegas



Hola a todos desde Las Vegas. No sé a ciencia cierta cuándo podremos publicar esta entrada de blog. Como era previsible, conectarse a Internet por aquí es bastante caro, unos 11 EUR por 24 horas, así que lo más probable es que publiquemos dos entradas seguidas mañana - una escrita esta noche, otra más adelante después del show de Michael Jackson - y aprovechar las 24 horas para hacer una tercera casi al final de nuestra estancia aquí. Ha sido un día muy revuelto, la verdad. Muy, muy revuelto.

Nos despedimos de Ana y Alfredo muy temprano y llegamos con bastante tiempo al aeropuerto de Miami, ya que había que soltar el coche y siempre es bastante farragoso. Conseguimos embarcar la maleta antes de llegar al check-in, rollo aquello que había en Nuevos Ministerios en Madrid, que estaba bastante bien. De llegada al check-in nos cruzamos con Christian Slater. Lo chungo es que habíamos estado hablando de él unos días antes, sobre una supuesta aparición suya en la serie Me Llamo Earl. Tiene cojones la cosa. No ha sido fácil el check-in porque unas chicas, ambas negras, nos miraban con cara de haber matado a Martin Luther King. Ha sido el control de aeropuerto más estricto y desagradable de todo el viaje, y eso que el de Estambul tuvo tela.




Una vez en el avión, catarsis. Nos hemos sentado juntos - claro, por supuesto - y a mi lado se ha puesto un tipo que era la versión XXL del difunto Andrés Montes - grande, calvo, contundente en carnes. Todo en un 737 de American Airlines bastante estrecho, así que por el bien de todos he decidido levantarme y sentarme en otro sitio. Estaba todo pillado menos la última fila, que estaba completamente vacía. Una vez en marcha he tenido esta conversación con la azafata:

- Oiga, este no es su asiento original.

* Ya, pero es que se me ha puesto al lado un hombre muy grande y no cabíamos, así que me he venido para acá.

- Pero estas cosas debe usted notificárnoslas.

* Bueno, he visto que no he sido el único, ¿ha pedido explicaciones a todos los demás?

- No.

* Entonces, ¿por qué la toma conmigo? En España esto es una práctica normal, la gente se cambia y punto.

- Ya, pero es que no estamos en España, por si no se ha dado cuenta.

* Y ahí viene su principal problema.

- ¿Por qué?

* Porque en España la gente se pasa las hojas de reclamaciones por el forro - no lo he dicho así exactamente, pero en fin - y esto es Estados Unidos, donde la buena atención al cliente es una prioridad. Ahora podría poner una reclamación porque no me está tratando igual que al resto de gente que se ha cambiado de asiento. Podemos dejar esta conversación o seguir adelante, usted verá.

Al final me ha salido el tiro por la culata. Sí, me han tratado fatal durante todo el viaje, pero el ir en la cola ha tenido consecuencias nefastas para mí. Los últimos 10 minutos han sido de traca - turbulencias, el avión arriba y abajo, un servidor aún medio malo - y me he mareado. Sudores fríos. Ganas de vomitar. Malestar brutal. Y las azafatas sonriendo sarcásticamente, las muy hijas de la gran puta. Coño, menos mal que me he cambiado de sitio, si no el Montes XXL no se iba a olvidar de mí fácilmente. Belén ha estado bien asistiéndome, porque he estado KO más de media hora.




Es una pasada ir en coche por Las Vegas, pasar por delante de todos los míticos hoteles - el Bellagio, el Caesar's Palace, el Flamingo... Nos estamos alojando en el Planet Hollywood. En teoría teníamos una habitación con vistas al strip - la calle principal donde están todos los hoteles chanantes, vamos - pero al entrar había un ruido parecido al de un after ibicenco a las 7 de la mañana. Justo 20 pisos más abajo estaba la piscina con un DJ y un montón de gente flipando. No hemos pagado extra para que nos toquen los cojones, así que hemos bajado a que nos den otra habitación. La que nos han dado era peor por el mismo precio - sin vistas al strip, con una cama peor y con fotos de WATERWORLD por todas partes. Cada habitación es temática pero que te den la de Waterworld, uno de los fiascos más grandes de la historia, es para echarse a temblar. Esos tíos fumando en un mundo sin tierra. No me jodas, Mariloli.




Total, que nos hemos quejado. Ha venido la manager, muy amable ella, y nos ha dado una habitación con vistas a las fuentes del Bellagio, todo un detalle. Un 10 para ella - sin mucho ruido y con unas vistas insuperables. Hemos ido a uno de los dos outlets de Vegas y es tal y como lo recordaba - unos chollazos increíbles si sabes buscar bien. He comprado dos camisetas VANS por 5.25 dólares, unos 4 EUR al cambio. Las dos.



El vídeo habla por sí solo. Hemos ido a cenar al buffet del Caesar's Palace, en teoría el mejor de aquí. Tremendamente caro - 50 dólares por persona - pero todo de primera calidad, con nueve chefs supervisándolo todo. Matrícula de honor para un crepe con chantilly que creo que es de lo mejor que he comido en mi vida. Personalmente, he comido hasta reventar. También debo decir que mi límite no es el que solía ser ni muchísimo menos. Impagable ver a Belén aún comiendo - ella va más lenta que yo - diciendo "Ja, ja, ne-na-za".


Mañana planeamos tomárnoslo con calma. Nos espera el show tributo a Michael Jackson en el Mandalay Bay. Esperamos que esté a la altura de semejante genio.

domingo, 11 de agosto de 2013

Día 12: tranquilidad y series en Miami



Hola a todos en nuestra última noche en Miami. No será el blog más largo o colorido de la historia porque estoy medio malo. El cóctel de humedad, calor extremo y aire acondicionado a tope en todas partes ha hecho que tenga la gargante tomada. Estoy haciendo lo que puedo, pero los Strepsils de aquí son una mierda. Coño, pensaba que Strepsils era internacional, como la Coca Cola poco más o menos. He comprado Strepsils en Australia o Inglaterra... pero aquí no he sido capaz de encontrarlos. Me estoy tomando algo parecido llamado Cepacol, pero debe ser el equivalente a las imitaciones de Louis Vutton que venden en Chinatown. Aparentemente lo mismo, en realidad muchísimo peor.




Ayer por la noche fuimos a cenar a un sitio muy chulo llamado Wynwood. Esta en una zona llena de graffitis muy chulos que solo están cara al público un fin de semana al mes, así que decidimos ir para allá. Pasamos un buen rato con Ana y Alfredo pero a la salida el número de personas en la calle se había multiplicado por 10. No se podía ni andar. Y claro, la combinación de muchísima gente por todas partes y el dolor de garganta yendo a más hizo que estuviese más agobiado que Andrea Janeiro en un Kentucky Fried Chicken. Aún así mereció mucho la pena, eso sí, creo que por mi culpa nos tuvimos que retirar antes de tiempo. 

Esta mañana hemos ido a hacer brunch al resturante favorito de Versace antes de que fuese asesinado. Se llama News Room y no está lejos de su mansión, al pie de la cual lo mató aquel ex-amante jovencito. La verdad es que si es cierto que iba allí cada día... qué queréis que os diga... para la pasta que tenía, el tal Versace era un cutre de manual. El bar es una cosa normal, sirven desayunos las 24 horas, lo que ponen está bueno pero no es para ir cada día ni muchísimo menos. Coño, qué menos que tener a un servicio de catering y desayunar cosas deliciosas en tu casa, ¿no? 



Creo que he batido mi propio récord de siesta, durmiendo más de cuatro horas de un tirón, de 14:35 a 18:55. Belén ha hecho una paella para cenar - ella dice que no le ha quedado muy buena pero no es así - estaba bastante rica. Además, ha terminado justo antes de que empezase un nuevo capítulo de Dexter. Es la primera vez que vemos Dexter en directo - claro, los capítulos son emitidos en inglés por Showtime, cadena que no se puede ver en España. Justo después hemos visto el nuevo de Breaking Bad, que ha sido un pedazo de episodio impresionante. Para mi gusto, Breaking Bad y The Wire son las dos mejores series que he visto. Veremos qué pasa en el final de las series - quedan siete episodios para el final de Breaking Bad y aún menos para que Dexter acaba tras ocho temporadas con más luces que sombras. 



Mañana nos vamos a Las Vegas. Llegaremos sobre las 13:20 hora total tras cinco horas de vuelo. Intuyo que la conexión será bastante difícil en los próximos cuatro días pero intentaremos seguir con el blog, aunque sea sin fotos y - definitivamente - sin vídeos. Una vez que tengamos una conexión que supere lo decente, subiremos un especial de vídeos o algo así. Creo que es la única manera de hacerlo. Es una de los grandes fallos de Las Vegas - hay que pagar por el wifi prácticamente en todas partes, lo cual da bastante por culo, la verdad. 

¡Nos vemos en el otro lado del país! Vegas-bound, baby! Espero estar un poco mejor para entonces... 

sábado, 10 de agosto de 2013

Día 11: La gran, gran Little Havana.



Hola a todos desde Miami, donde estaremos hasta el lunes por la mañana, cuando pondremos rumbo a Las Vegas. Tras llegar tardísimo anoche hemos tenido una mañana - e inicio de la tarde - bastante tranquilo. Teníamos muchas ganas de conocer Little Havana, la zona de Miami donde vive gran parte de la comunidad cubana.  La verdad, después de la decepción de la NASA nos ha venido bien conocer algo más sencillo, cercano y divertido. No se vayan de Miami sin conocer este barrio. 




Francamente, no tienes la sensación de estar en Estados Unidos, ni de coña. No he estado nunca en La Habana - se escribe con b en castellano y con v en inglés, así que perdonen la confusión -, no me atrae mucho el rollo de allí basado en los comentarios que escucho de la gente que ha estado allí - que sí, que mola, pero hay cosas que me cuentan que no me gustan. Así pues, Little Havana es un sitio bastante auténtico, lleno de gente exhiliada que mataría por volver a su tierra, una mezcla de convivencia tranquila, odio extremo a Fidel Castro y una tremenda añoranza de su tierra. Tan cerca y a la vez tan lejos. 

Hemos hecho brunch - que es desayunar y comer, todo a la vez - en Little Habana, en un lugar llamado Cafe Versailles. El local lo llevaban unos franceses hace años pero han conservado todo el aspecto, solo que ahora es un sitio de comida cubana. Hemos desayunado y comido a lo grande cuatro personas por menos de 40 EUR. El sitio se usa mucho para grabar películas y series - de hecho había un rodaje justo cuando estábamos allí. a la salida nos hemos tomado un café tremendamente fuerte. Más fuerte que un cubata de amoniaco, vaya. Es tan fuerte que daban vasitos del tamaño de un dedal para compartirlo. 




Una vez allí, lo suyo es dar una vuelta por allí. Los cubanos hacen lo posible por sentirse como en casa, eso está claro. Muchas casas de cigarros habanos, bares típicos cubanos, sitios donde jugar al ajedrez y al dominó... La verdad es que me ha causado una grata impresión. Eso sí, el rencor de la gente es bastante patente. Belén ha hablado con un lugareño y le ha dicho amablemente que le gustaría ver a Fidel, Rajoy, Maduro y alguno más metidos en un autobús desnudos para ser desollados, echarles sal y limón en la heridas y luego pegarles un tiro a cada uno. No he sabido qué contestar, la verdad, aunque lo lógico hubiese sido decir "coño, se ha pasado usted un poco". 

Pasa que no podría haberlo hecho porque me tuve que ir del sitio. Hemos hecho un vídeo para explicar la situación, estoy seguro que si han seguido un poco el blog, entenderán perfectamente el motivo. 




Es difícil explicar lo auténtico y singular de Little Havana, así que hemos hecho una serie de fotos que esperamos que os gusten. 








Por lo demás, personalmente estoy teniendo una tarde de relax - se ha ido todo el mundo y estoy dsifrutando de las múltiples opciones de la televisión americana de pago. En Netflix hay cientos de documentales a cual mejor. Estoy viendo The Other Dream Team, un documental sobre la selección lituana en los juegos olímpicos de 1992, mientras escribo esto. No me estoy enterando de un carajo porque todos hablan en lituano y me obliga a ver los subtítulos, pero me está gustando mucho lo que estoy viendo. Hay decenas de documentales de deportes y música. Podría estar 100 horas delante de la tele y aún me faltaría tiempo. Estos americanos son la leche, imbatibles cuando hacen las cosas bien. 




Esta noche saldremos un poco - es sábado por la noche, qué coño - y mañana daremos una vuelta por la ciudad, probablemente iremos a la playa. La primera toma de contacto del otro día prometió. Es el momento de conocer por qué Miami Beach es tan famosa... Desde luego, no podríamos hacer todo eso sin nuestros amigos Ana y Alfredo, que se están portando de 10 con nosotros. Realmente nos están haciendo sentir como en casa. Agradecidos es poco. 




PD: La Calle Ocho, el centro de Little Havana, tiene su propio Paseo de la Fama latino. Miren a quién me he encontrado por allí. Vaya crack. 

Día 10: Kennedy Space Zzzzzzz.....



Hola a todos desde Miami, Florida. Ha sido un día muy duro - hemos cruzado el estado de norte a sur para volver a Miami más o menos a las 11 de la noche hora local. Hemos pasado gran parte del día en el Kennedy Space Center Visitor Complex en Cabo Cañaveral. En la NASA, vaya, lo que toda la vida fue el centro de operaciones de la compañía hasta que lo trasladaron a Houston. La cosa pintaba bien - la evolución de los cohetes desde sus inicios, un tour de 20-25 personas por todo Cabo Cañaveral, etc. Pues no - ha sido muchísimo peor de lo que esperábamos. Creo que la frase de Belén en pleno ataque de odio, furia y desesperación lo resume todo. 

- Me estoy quedando dormida cada dos pasos, joder. Esto es una puta mierda. 



La verdad es que no se ha quedado corta. Jode, porque en realidad la NASA ha hecho muchas cosas por nosotros, los seres humanos, pero lo de ayer fue rozando lo infumable y soporífero en general - y superándolo con creces a ratos. La mañana ya empezó torcida porque en el parking del Kennedy Space Center (KSC a partir de ahora) te pedían 10 dólares por aparcar. El KSC está en una isla apartada del mundo, así que ir en coche es la única opción. La entrada vale mínimo 50 dólares y que te peguen semejante sablazo por aparcar ya te pone de mala leche. Tras ver una buena peli de unos 40 minutos en un cine IMAX fuimos al tour privado. Nos avisaron de varias cosas: 

1) El tour duraría hasta las 4 de la tarde y más vale que comiéramos algo si no queríamos tener más hambre que el que se escapó de la cárcel. 

2) No se podía comer ni beber dentro del autobús porque hay conductores más o menos restrictivos y este en concreto era un hijo de la gran puta. 

3) Tampoco se podían sacat fotos de según qué cosas a pesar de que todas ellas, en palabras del guía, están en Internet. A ver cómo justificas semejante secretismo. 

4) Estábamos en una zona militarizada y esto no era un parque temático al uso. Podrían salirnos animales por ahí y obviamente no iban a ser amistosos - desde cocodrilos - los "gators", muy famosos aquí - hasta serpientes de cascabel pasando por buitres, que estos sí que los hemos visto. 



Nuestro guía era un veterano trabajador del sitio con unos 70 años, unos 4 o 5 menos que el conductor del autobús. Nos ha empezado a contar un rollo terrible con una voz mónotona sobre los alrededores de la zona, qué se hacía en los barracones, etc. Lo que ha acabado con nuestra moral ha sido llegar a un sitio donde se mandó al primer americano en órbita. Un amable señor de no menos de 77 años nos ha contado cómo operaban entonces - botones analógicos, señores que comprobaban el color de las llamas del cohete a ojo para ver si se podía disparar para arriba, ordenadores que funcionaban con tarjetas perforadas en lenguaje Fortran, con 4K de capacidad y el tamaño de una habitación... 



La exposición ha durado 45 minutos y decir que ha sido soporífera sería hacerle un favor al pavo. Hemos estado a punto de suicidarnos mojando una de las máquinas y metiendo la cabeza en medio pero claro, no se podía beber. Era un hombre muy mayor, claramente muy inteligente y capaz de aburrir a miles de personas en muy poco tiempo. Seguramente es como ganaron la Guerra Fría en realidad - mandaron a este tío a Moscú para negociar y los rusos acabaron sacando la bandera blanca, de rodillas y pidiendo entre lágrimas que se callase de una putísima vez. 



Esto nos lleva al siguiente punto, el cual no hemos tenido huevos de exponer allí por miedo a que nos soltaran los cocodrilos y las serpientes de cascabel. Viendo el proceder de sus operarios y la maquinaria que usaban entonces, se puede decir con bastante solidez que el hombre NO ha ido a la Luna. Pero vamos, ni de coña. Apenas dos años y pico antes estaban prácticamente en bragas. Con todo lo que ha evolucionado la tecnología, mandar a un jipi al espacio sería hoy mucho más barato, pero nadie lo hace desde hace más de 40 años. ¿Por qué? PORQUE MUY PROBABLEMENTE NO HAN IDO NUNCA. Los soviéticos les estaban comiendo la tostada en la carrera espacial - Gagarin fue el primer hombre en órbita y demás. Los americanos tenían que inventarse algo para ir por delante en aquellos años de la Guerra Fría y se inventaron este puto rollo que se tragaron todos los infelices de aquella época. Visto lo visto, cómo estaban de "preparados" entonces, se puede concluir que si los americanos han ido a la luna, yo soy el mejor actor porno de la historia. Vamos, que es una mentira cochina. 

La cosa siguió durante un par de horas más, mayoritariamente en autobús. Nos han ido explicando los pasos que han seguido en la evolución para, por fin, mandar al bueno de Neil Armstrong a la Luna. O sea, que llegase el punto en que dijesen "macho, no vamos a llegar a la luna ni en un puto millón de años - Mike, saca el decorado, métete en el hangar y que quede guapo, que si lo hacemos bien la gente es tan gilipollas de creérselo. Armstrong, prepárate una frase cojonuda para la ocasión, que esto lo va a ver todo Dios". 



Total, que hemos vuelto al punto de inicio, hemos visto un par de atracciones - una sobre la aeronave Atlantis bastante buena, otra sobre los Angry Birds bastante malas - y para la carretera. Ya me diréis qué cojones hacen los putos Angry Birds en la NASA. ¿Qué pretenden? ¿Quitarle (aún más) credibilidad al tema? ¿Atraer a un público infantil en un sitio donde hay parques temáticos como UNIVERSAL STUDIOS o DISNEYWORLD? ¿Qué niño en su sano juicio prefiere ver 10 minutos a los Angry Birds antes que ir a Disneyworld, joder? 



El camino de vuelta ha sido largo pero ver atardecer en Florida es una pasada - tienen un cielo increíble. Nos gusta mucho cómo están dsitribuídas las carreteras. Un poco antes de cada salida hay carteles con dónde repostar gasolina y qué puedes comer - mayoritariamente comida basura, claro. Todo está muy bien indicado y los giros perfectamente señalizados. Esta gente, acostumbrados a esta maravilla, deben pasarlas putas cada vez que vienen a Europa, con carriles más estrechos y salidas mal señalizadas... 

Estaremos todo el fin de semana en Miami. Mañana nos lo tomaremos con más calma. Si Krushev levantara la cabeza se descojonaría, estoy seguro. Si pueden evitarlo, háganlo, salvo que sean unos freaks del espacio muy versados en la materia. He estudiado ingenieros empezando - y acabando varios años después que los más aplicados - en una primera promoción de telecos. Sí, amigos, hay más gente así de lo que se imaginan. Muchos, muchos más...

viernes, 9 de agosto de 2013

10 cosas gratis (o casi) que hacer en New York

Bueno, allá vamos. Diez cosas que hacer en New York gratis o por muy poco dinero, basado en nuestra experiencia personal. Podrían ser más, pero esta es nuestra lista consensuada de 10 cosas - 9 gratis y una por muy poco. 




1.- Hacerse una foto (o más) en la New York Public Library - es la biblioteca de la ciudad, un edificio antiguo que merece la pena visitar de por sí. Entrando a la izquierda hay una máquina en la que te puedes hacer una foto de recuerdo, en blanco y negro con el logo de la biblioteca de la ciudad, y te la mandan por e-mail. Está en una zona privilegiada, merece la pena ir para allá. 




2.- Conseguir una gran foto del Empire State en el Hotel Strand. Es gratis subir a la terraza del Hotel Strand, hacer una foto increíble del Empire State y bajarse. Quedarías un poco mal porque es un bar, y merece la pena pillar un buen sitio, beberse un cocktail y disfrutar de la vista. Es toda una experiencia. Recomendadísimo. 




3.- La ciudad está llena de pequeñas mesas en la que es gratis sentarse. Especialmente recomendado es sentarse en la zona de Union Square, que está llena de americanos y muy pocos turistas, hay mercadillo - donde podrás probar muchas cosas gratis - cuatro días a la semana y se ve gente muy curiosa. También nos gusta sentarnos y ver la vida pasar en Times Square y Bryant Park. 




4.- Visitar Grand Central Station. Es la estación central de trenes y sale en docenas de películas. Hacer una foto en lo alto de la estación es un clásico, si no has estado en New York la visita es obligada. Y no te costará nada. 




5.- Hay una exposición cerca de Times Square cuyo acceso es gratuito. En ella se muestra la famosa bola que baja el día de año nuevo. Por supuesto, estar en Times Square en año nuevo es una pasta, pero al menos esto se puede visitar sin que te cueste nada.




6.- Hay un ferry que va hacia Staten Island de acceso libre. Pasas bastante cerca de la Estatua de la Libertad y se ve todo el skyline de Manhattan de manera espectacular. Hoy en día hay más turistas que habitantes de Staten Island pero aún así merece muchísimo la pena. Recomendado. 




7.- Recargar agua y cargar móviles es gratis. Hay puestos de reparto de agua por toda la ciudad siempre que te lleves tu propia botella. A la vez, hay puntos de carga de móviles en algunos puntos de la ciudad que funcionan con energía solar. La gente se tira allí bastante tiempo, así que supongo que es un buen sitio para ligar. No seré yo quien lo compruebe, estoy bien despachado, gracias. 




8.- Pasear por New York. Me imagino a algunos pensando "ya, claro, y respirar, no te jode" - pero es que es la verdad. La única forma de conocer una ciudad es patearla de arriba abajo y New York tiene mucho que ver. Pasear por Central Park y verlo de arriba abajo te llevaría un día entero. Desde la exhuberancia de Times Square, especialmente de noche, a lo pintoresco y auténtico de Harlem pasando por Broadway, la zona del Flatiron, o del Empire State... New York es única, y hay que verla a pie. 




9.- Wifi gratis. Hay muchos comercios con wifi gratis, no solo bares y resturantes, también tiendas y comercios, lo cual es todo un adelante. En muchas paradas de metro hay wifi gratis, lo cual viene muy bien cuando eres turista y no quieres que tu compañía de móvil te clave una pasta con los datos en itinerancia. Busca el wifi gratis en el metro. Te obliga a ver un anuncio, pero ¿qué son 30 segundos ante la posibilidad de navegar por Internet? 




y 10.- El precio en los museos es recomendado, no oficial. Por ejemplo, la entrada en el Metropolitan, uno de los mejores museos del mundo, se recomienda que sean 25 dólares, pero tú puedes pedir una entrada por seis dólares, o tres, o incluso uno en el peor de los casos y podrás pasar. Al parecer, esto es válido para  cualquier museo menos el MOMA. Y New York tiene museos increíbles, aunque el Metropolitan sea insuperable. 

¿Os ha gustado? No olviden compartir la información y, una vez, allí, ¡disfrutar de New York a lo grande!

jueves, 8 de agosto de 2013

Dia 9: relax, shopping y piscina



Hoy nos lo hemos tomado con mucha calma, pero mucha, lo cual no quita que hayamos disfrutado un montón del día. Para empezar, como auténticos profesionales, nos hemos levantado a las 09:30 para desayunar en el hotel, ya que teníamos el desayuno incluido, y luego nos hemos subido a la habitación a hacer la siesta del desayuno, tremendo placer donde los haya.

Orlando es un espejismo, NO EXISTE!. Aquí el concepto de ciudad es totalmente distinto al que tenemos nosotros. Orlando es grande, muy grande, y no hay plazas, calles y avenidas como nosotros las conocemos. Esto es un tremendo excalextric que te lleva a los outlet, a Disney, a los parques temáticos y, por en medio, en plan disperso, hay casitas con jardín donde viven los orlandeños de pro, pero olvídense de plaza mayor, catedral y centro histórico... nasti de plasti!. En Orlando, sin coche, no eres nadie, además que las distancias entre un sitio y otro son enormes, aunque para ellos todo está cerca... ¿cerca??? ¿25 minutos en coche cerca???... cerca está mi casa, el metro, que está en la esquina, no me jodas!!. Hoy mismo queríamos ir a comprar a un super crema solar y ha sido toda una aventura... aquí nada está cerca, ni el W.C.



Los centros comerciales de aquí son todo a lo grande. Hemos conseguido llegar al super y el tamaño de los artículos eran todos para familia numerosa, aunque, teniendo en cuenta que todo está lejos, ya que vas a comprar que te dure 1 mes por lo menos.

No nos estamos perdiendo demasiado y eso es gracias a nuestra Charito, que es la GPS que nos acompaña en este viaje. Cuando lo enciendes por primera vez te da opciones de seleccionar la voz, y nosotros elegimos la de una tal Rosario, que nos tiene mucha paciencia y la hemos apodado la Charito, que queda como más cercano.

Otro lio grande de este lugar son los pesos, medidas y distancias. Que si libras, galones, pies, millas, yardas... a 400 yardas gire a la derecha... ¿eso cuándo es??? ¿pronto o tarde??? ¿cerca o lejos???. Cuando consigamos pillarlo estaremos de camino a casa seguro, ahora, a nuestra Charito le gusta más una yarda que a un tonto un lápiz la hijaputa.

De vuelta al hotel ha habido un momentazo épico en el coche, ya que, aunque hace un calor de muerte y lo del descapotable queda muy glamouroso, pero lo de abrir la capota es exponerse a rayos solares que no es que quemen, es que directamente te hacen un agujero en la cabeza, por eso dosificamos bastante lo de la capota, pero en uno de esos momentos, a mi me ha dado subidón total, conduciendo en este peazo de carreteras, con el pelo al viento y me he puesto a cantar, muy folclórica yo, boleros a todo pulmón.

Cuando llevaba un rato cantando y dándolo todo, me giro y veo a Ganchetto totalmente tirerizado por el sol, con el ceño fruncido y mirándome de reojo y me dice (muy serio): limítate a conducir... jajajaja, casi me desparramo de la risa, una tan eufórica y el otro convertido en Torquemada el día del orgullo gay, jajajaja, genial este cabroncete hasta cuando se embrutece.

Una vez en el hotel ha habido piscinazo, hmmm, que bien sienta un chapuzón con la calufa que hace.

Antes de despedirme quiero dar las gracias a todos los que nos comentáis y nos regaláis una sonrisa por venir con nosotros de viaje :). Ahora le doy paso al jefe, que seguro que tiene algo más interesante que contaros que yo.

Besitos a tutipleeeeeeeeeeeen!!!!



(Torquemada... cuánta mala hostia...) 

Hola a todos. Como ha dicho Belén, ha sido un día la mar de tranquilo. Ha llovido, por supuesto y cómo no, el momento de mayor virulencia acuática nos ha pillado en el coche. Eso sí, lo de hoy ha sido como un niño de seis años meando en un cubito de playa comparado con lo de ayer. Aparte que mear en un cubito de playa ya es bastante asqueroso de por sí. Mea en la playa como todo el mundo, ¿qué tipo de padres son estos, joder? 



Como dijimos ayer, NECESITÁBAMOS un día de descanso, así que el plan de ir a Universal Studios, Disneyworld o cualquier parque temático de por aquí ha quedado anulado. A cambio, hemos usado el dinero en algo que no estaba previsto - ir a un espectáculo de Las Vegas. Unilateralmente y sin tener que suplicar mucho, he conseguido convencer a la jefa de ir a ver el show de Michael Jackson en el Mandalay Bay. Obviamente es poco probable que salga el artista en cuestión porque el pobre hombre lleva criando malvas más de cuatro años, pero seguro que estos tíos del Circo del Sol - en Las Vegas están los mejores - montan un show a la altura artística de Jacko. 

Antes que todo eso, mañana por la mañana, iremos al Kennedy Space Center en Cabo Cañaveral. Tenemos entrada para un tour especial que consiste en ver la evolución de los cohetes durante estos años y cómo hacen la cuenta atrás. Francamente, todo lo que no sea ir del 10 al 1 pasando por todos los números enteros me sorprenderá un poco, pero a saber qué nos cuentan estos tíos. De todos modos tengo que revisar qué coño compré porque la verdad es que no me acuerdo. Creo que era eso, pero no lo tengo claro. 

Esta noche iremos a cenar al bar de al lado, se llama Bonefish y si alguien viene a esta especie de locura llamada Orlando debería pasarse por allí. Si tiene cojones de encontrarlo, claro. Nosotros no habríamos sido capaces sin Charito. Pedazo de invento el GPS, no sé cómo la gente de aquí podía vivir sin él. Mejor ni preguntar. 



Añado las fotos y mañana nos vamos, probablemente para siempre, de Orlando. Cuate, aquí no hay tomate. 

miércoles, 7 de agosto de 2013

Día 8: ...y nos cayó la del pulpo



Hola a todos desde Orlando, Florida. Bueno, suponemos que es Orlando, pero llevamos cuatro horas dando vueltas por aquí y no hemos visto la ciudad por ninguna parte. Para mí que la ciudad es una lata de tomate ochentero, como su propio nombre indica. Estamos física y psicológicamente agotados tras la experiencia de hoy - de hecho, hemos cancelado casi todos los planes que teníamos para mañana. Piscina, habitación de hotel, tranquilidad, paz, armonía y, en definitiva, vacaciones. Le han dado por culo al Universal Studios, a Walt Disney y a su señora madre, que debe llevar muerta más de medio siglo, la pobre mujer.




Lo de hoy ha sido muy fuerte. Tras un inicio de día bastante tranquilo, en el que ha pasado un poco de todo y nada relevante - aunque lo voy a contar igual - de repente al frente se veía un cielo más negro que los cojones de un grillo, con una especie de amago de tornado. No había llovido en todo el camino, acabábamos de ir a ver una playa aleatoriamente y la gente se estaba bañando sin más. De repente, el caos - caen dos gotas, luego doscientas y de repente 200 millones. Se pone a llover como no hemos visto nunca, ninguno de los dos, con tan mala suerte que nos pilló en la carretera. Hemos tenido que parar cuatro veces - dos en el arcen, que aquí son superanchos, otra refugiados en los aledaños de una gasolinera y otra más en una estación de servicio que olía a perro mojado. No penséis que éramos solo nosotros. El club de gente con más miedo que siete viejas era numerosísimo - coches parados en arcenes, gasolineras y sitios de mal vivir.

Hablando de mal vivir, vimos un cartel por el camino que decía - Rachel's: Gentlemen's club and steakhouse. O sea, un sitio donde los caballeros pueden comerse un filete y luego pegarse el filete con alguna pilingui. Estos americanos piensan en todo, los jodíos. 




Ha sido difícil, la verdad, aparte que a nadie le gusta que llueva torrencialmente en vacaciones. Cada vez que paraba un poco la lluvia, salíamos y llovía aún más. En un momento dado decidimos armarnos de valor, seguir a un Dodge negro que iba despacito y con las luces de emergencias puestas y, de repente, dejó de llover. Por cierto, todo el rato que llovió a mares teníamos un disco de la Motown - fue cambiar la música y que parase de llover. Casualidades, o no.




Total, que dejó de llover radicalmente. En un momento dado, ya más cerca de Orlando, miro a la derecha y veo que está lloviendo a mares a apenas 50 metros de nuestra posición, donde no caía ni una gota. De repente la carretera gira un poco y vamos entrando y saliendo en la zona de lluvias. A lo mejor llovía 500 metros como si estuviesen echándonos cubos de agua gigantes, luego dejaba de llover, más adelante volvía la lluvia torrencial... Un fenómeno atmosférico que no habíamos visto nunca. Hemos hecho un vídeo. Nótese la risa histérica de ambos.




Por la mañana lo hemos pasado mejor, más que nada porque ha sido una tarde jodida. Hasta me ha llamado la atención un vaquero del sur con su sombrero y todo porque llevaba papel del bate pegado a la suela del zapato. Me han dado ganas de decirle "¿con la que está cayendo y te preocupas de semejante gilipollez, hombre?" pero el tipo se parecía a John Wayne y sería capaz de sacar el trabuco del 15 del maletero del coche. En fin, por la mañana hemos decidido desayunar aleatoriamente en un sitio, que ha resultado llamarse Denny's. No sé muy bien cómo explicar la carta de desayunos del sitio. Cada opción era una brutalidad más grande que la anterior. Por 20 dólares nos han traído comida para alimentar a una familia española con dos hijos hasta la tarde. También he hecho un vídeo, lleno de tacos, porque no se puede explicar la salvajada.




Qué más... Ah sí, paramos en Jupiter y fuimos a Boca Ratón, simplemente porque nos gustan los nombres. Al final no hay muchas ciudades propiamente dichas por aquí - son un conglomerado de casas con comercios alrededor que llaman ciudades, pero no tiene nada que ver con el concepto europeo de la misma.

Al final el día acaba con nota alta. La habitación del hotel - Hampton Inn and Suites - es impresionante. El hotel tiene piscina, desayuno incluído y de todo. Además hemos cenado en un sitio a 50 metros de la recepción que es verdaderamente bueno. Lo mejor que hemos comido en USA hasta ahora, espero que volvamos mañana.




PD: La foto de arriba me parece inverosímil y absurda, pero es la verdad. Estas cosas pueden pasar en Miami...