sábado, 10 de agosto de 2013

Día 11: La gran, gran Little Havana.



Hola a todos desde Miami, donde estaremos hasta el lunes por la mañana, cuando pondremos rumbo a Las Vegas. Tras llegar tardísimo anoche hemos tenido una mañana - e inicio de la tarde - bastante tranquilo. Teníamos muchas ganas de conocer Little Havana, la zona de Miami donde vive gran parte de la comunidad cubana.  La verdad, después de la decepción de la NASA nos ha venido bien conocer algo más sencillo, cercano y divertido. No se vayan de Miami sin conocer este barrio. 




Francamente, no tienes la sensación de estar en Estados Unidos, ni de coña. No he estado nunca en La Habana - se escribe con b en castellano y con v en inglés, así que perdonen la confusión -, no me atrae mucho el rollo de allí basado en los comentarios que escucho de la gente que ha estado allí - que sí, que mola, pero hay cosas que me cuentan que no me gustan. Así pues, Little Havana es un sitio bastante auténtico, lleno de gente exhiliada que mataría por volver a su tierra, una mezcla de convivencia tranquila, odio extremo a Fidel Castro y una tremenda añoranza de su tierra. Tan cerca y a la vez tan lejos. 

Hemos hecho brunch - que es desayunar y comer, todo a la vez - en Little Habana, en un lugar llamado Cafe Versailles. El local lo llevaban unos franceses hace años pero han conservado todo el aspecto, solo que ahora es un sitio de comida cubana. Hemos desayunado y comido a lo grande cuatro personas por menos de 40 EUR. El sitio se usa mucho para grabar películas y series - de hecho había un rodaje justo cuando estábamos allí. a la salida nos hemos tomado un café tremendamente fuerte. Más fuerte que un cubata de amoniaco, vaya. Es tan fuerte que daban vasitos del tamaño de un dedal para compartirlo. 




Una vez allí, lo suyo es dar una vuelta por allí. Los cubanos hacen lo posible por sentirse como en casa, eso está claro. Muchas casas de cigarros habanos, bares típicos cubanos, sitios donde jugar al ajedrez y al dominó... La verdad es que me ha causado una grata impresión. Eso sí, el rencor de la gente es bastante patente. Belén ha hablado con un lugareño y le ha dicho amablemente que le gustaría ver a Fidel, Rajoy, Maduro y alguno más metidos en un autobús desnudos para ser desollados, echarles sal y limón en la heridas y luego pegarles un tiro a cada uno. No he sabido qué contestar, la verdad, aunque lo lógico hubiese sido decir "coño, se ha pasado usted un poco". 

Pasa que no podría haberlo hecho porque me tuve que ir del sitio. Hemos hecho un vídeo para explicar la situación, estoy seguro que si han seguido un poco el blog, entenderán perfectamente el motivo. 




Es difícil explicar lo auténtico y singular de Little Havana, así que hemos hecho una serie de fotos que esperamos que os gusten. 








Por lo demás, personalmente estoy teniendo una tarde de relax - se ha ido todo el mundo y estoy dsifrutando de las múltiples opciones de la televisión americana de pago. En Netflix hay cientos de documentales a cual mejor. Estoy viendo The Other Dream Team, un documental sobre la selección lituana en los juegos olímpicos de 1992, mientras escribo esto. No me estoy enterando de un carajo porque todos hablan en lituano y me obliga a ver los subtítulos, pero me está gustando mucho lo que estoy viendo. Hay decenas de documentales de deportes y música. Podría estar 100 horas delante de la tele y aún me faltaría tiempo. Estos americanos son la leche, imbatibles cuando hacen las cosas bien. 




Esta noche saldremos un poco - es sábado por la noche, qué coño - y mañana daremos una vuelta por la ciudad, probablemente iremos a la playa. La primera toma de contacto del otro día prometió. Es el momento de conocer por qué Miami Beach es tan famosa... Desde luego, no podríamos hacer todo eso sin nuestros amigos Ana y Alfredo, que se están portando de 10 con nosotros. Realmente nos están haciendo sentir como en casa. Agradecidos es poco. 




PD: La Calle Ocho, el centro de Little Havana, tiene su propio Paseo de la Fama latino. Miren a quién me he encontrado por allí. Vaya crack. 

Día 10: Kennedy Space Zzzzzzz.....



Hola a todos desde Miami, Florida. Ha sido un día muy duro - hemos cruzado el estado de norte a sur para volver a Miami más o menos a las 11 de la noche hora local. Hemos pasado gran parte del día en el Kennedy Space Center Visitor Complex en Cabo Cañaveral. En la NASA, vaya, lo que toda la vida fue el centro de operaciones de la compañía hasta que lo trasladaron a Houston. La cosa pintaba bien - la evolución de los cohetes desde sus inicios, un tour de 20-25 personas por todo Cabo Cañaveral, etc. Pues no - ha sido muchísimo peor de lo que esperábamos. Creo que la frase de Belén en pleno ataque de odio, furia y desesperación lo resume todo. 

- Me estoy quedando dormida cada dos pasos, joder. Esto es una puta mierda. 



La verdad es que no se ha quedado corta. Jode, porque en realidad la NASA ha hecho muchas cosas por nosotros, los seres humanos, pero lo de ayer fue rozando lo infumable y soporífero en general - y superándolo con creces a ratos. La mañana ya empezó torcida porque en el parking del Kennedy Space Center (KSC a partir de ahora) te pedían 10 dólares por aparcar. El KSC está en una isla apartada del mundo, así que ir en coche es la única opción. La entrada vale mínimo 50 dólares y que te peguen semejante sablazo por aparcar ya te pone de mala leche. Tras ver una buena peli de unos 40 minutos en un cine IMAX fuimos al tour privado. Nos avisaron de varias cosas: 

1) El tour duraría hasta las 4 de la tarde y más vale que comiéramos algo si no queríamos tener más hambre que el que se escapó de la cárcel. 

2) No se podía comer ni beber dentro del autobús porque hay conductores más o menos restrictivos y este en concreto era un hijo de la gran puta. 

3) Tampoco se podían sacat fotos de según qué cosas a pesar de que todas ellas, en palabras del guía, están en Internet. A ver cómo justificas semejante secretismo. 

4) Estábamos en una zona militarizada y esto no era un parque temático al uso. Podrían salirnos animales por ahí y obviamente no iban a ser amistosos - desde cocodrilos - los "gators", muy famosos aquí - hasta serpientes de cascabel pasando por buitres, que estos sí que los hemos visto. 



Nuestro guía era un veterano trabajador del sitio con unos 70 años, unos 4 o 5 menos que el conductor del autobús. Nos ha empezado a contar un rollo terrible con una voz mónotona sobre los alrededores de la zona, qué se hacía en los barracones, etc. Lo que ha acabado con nuestra moral ha sido llegar a un sitio donde se mandó al primer americano en órbita. Un amable señor de no menos de 77 años nos ha contado cómo operaban entonces - botones analógicos, señores que comprobaban el color de las llamas del cohete a ojo para ver si se podía disparar para arriba, ordenadores que funcionaban con tarjetas perforadas en lenguaje Fortran, con 4K de capacidad y el tamaño de una habitación... 



La exposición ha durado 45 minutos y decir que ha sido soporífera sería hacerle un favor al pavo. Hemos estado a punto de suicidarnos mojando una de las máquinas y metiendo la cabeza en medio pero claro, no se podía beber. Era un hombre muy mayor, claramente muy inteligente y capaz de aburrir a miles de personas en muy poco tiempo. Seguramente es como ganaron la Guerra Fría en realidad - mandaron a este tío a Moscú para negociar y los rusos acabaron sacando la bandera blanca, de rodillas y pidiendo entre lágrimas que se callase de una putísima vez. 



Esto nos lleva al siguiente punto, el cual no hemos tenido huevos de exponer allí por miedo a que nos soltaran los cocodrilos y las serpientes de cascabel. Viendo el proceder de sus operarios y la maquinaria que usaban entonces, se puede decir con bastante solidez que el hombre NO ha ido a la Luna. Pero vamos, ni de coña. Apenas dos años y pico antes estaban prácticamente en bragas. Con todo lo que ha evolucionado la tecnología, mandar a un jipi al espacio sería hoy mucho más barato, pero nadie lo hace desde hace más de 40 años. ¿Por qué? PORQUE MUY PROBABLEMENTE NO HAN IDO NUNCA. Los soviéticos les estaban comiendo la tostada en la carrera espacial - Gagarin fue el primer hombre en órbita y demás. Los americanos tenían que inventarse algo para ir por delante en aquellos años de la Guerra Fría y se inventaron este puto rollo que se tragaron todos los infelices de aquella época. Visto lo visto, cómo estaban de "preparados" entonces, se puede concluir que si los americanos han ido a la luna, yo soy el mejor actor porno de la historia. Vamos, que es una mentira cochina. 

La cosa siguió durante un par de horas más, mayoritariamente en autobús. Nos han ido explicando los pasos que han seguido en la evolución para, por fin, mandar al bueno de Neil Armstrong a la Luna. O sea, que llegase el punto en que dijesen "macho, no vamos a llegar a la luna ni en un puto millón de años - Mike, saca el decorado, métete en el hangar y que quede guapo, que si lo hacemos bien la gente es tan gilipollas de creérselo. Armstrong, prepárate una frase cojonuda para la ocasión, que esto lo va a ver todo Dios". 



Total, que hemos vuelto al punto de inicio, hemos visto un par de atracciones - una sobre la aeronave Atlantis bastante buena, otra sobre los Angry Birds bastante malas - y para la carretera. Ya me diréis qué cojones hacen los putos Angry Birds en la NASA. ¿Qué pretenden? ¿Quitarle (aún más) credibilidad al tema? ¿Atraer a un público infantil en un sitio donde hay parques temáticos como UNIVERSAL STUDIOS o DISNEYWORLD? ¿Qué niño en su sano juicio prefiere ver 10 minutos a los Angry Birds antes que ir a Disneyworld, joder? 



El camino de vuelta ha sido largo pero ver atardecer en Florida es una pasada - tienen un cielo increíble. Nos gusta mucho cómo están dsitribuídas las carreteras. Un poco antes de cada salida hay carteles con dónde repostar gasolina y qué puedes comer - mayoritariamente comida basura, claro. Todo está muy bien indicado y los giros perfectamente señalizados. Esta gente, acostumbrados a esta maravilla, deben pasarlas putas cada vez que vienen a Europa, con carriles más estrechos y salidas mal señalizadas... 

Estaremos todo el fin de semana en Miami. Mañana nos lo tomaremos con más calma. Si Krushev levantara la cabeza se descojonaría, estoy seguro. Si pueden evitarlo, háganlo, salvo que sean unos freaks del espacio muy versados en la materia. He estudiado ingenieros empezando - y acabando varios años después que los más aplicados - en una primera promoción de telecos. Sí, amigos, hay más gente así de lo que se imaginan. Muchos, muchos más...

viernes, 9 de agosto de 2013

10 cosas gratis (o casi) que hacer en New York

Bueno, allá vamos. Diez cosas que hacer en New York gratis o por muy poco dinero, basado en nuestra experiencia personal. Podrían ser más, pero esta es nuestra lista consensuada de 10 cosas - 9 gratis y una por muy poco. 




1.- Hacerse una foto (o más) en la New York Public Library - es la biblioteca de la ciudad, un edificio antiguo que merece la pena visitar de por sí. Entrando a la izquierda hay una máquina en la que te puedes hacer una foto de recuerdo, en blanco y negro con el logo de la biblioteca de la ciudad, y te la mandan por e-mail. Está en una zona privilegiada, merece la pena ir para allá. 




2.- Conseguir una gran foto del Empire State en el Hotel Strand. Es gratis subir a la terraza del Hotel Strand, hacer una foto increíble del Empire State y bajarse. Quedarías un poco mal porque es un bar, y merece la pena pillar un buen sitio, beberse un cocktail y disfrutar de la vista. Es toda una experiencia. Recomendadísimo. 




3.- La ciudad está llena de pequeñas mesas en la que es gratis sentarse. Especialmente recomendado es sentarse en la zona de Union Square, que está llena de americanos y muy pocos turistas, hay mercadillo - donde podrás probar muchas cosas gratis - cuatro días a la semana y se ve gente muy curiosa. También nos gusta sentarnos y ver la vida pasar en Times Square y Bryant Park. 




4.- Visitar Grand Central Station. Es la estación central de trenes y sale en docenas de películas. Hacer una foto en lo alto de la estación es un clásico, si no has estado en New York la visita es obligada. Y no te costará nada. 




5.- Hay una exposición cerca de Times Square cuyo acceso es gratuito. En ella se muestra la famosa bola que baja el día de año nuevo. Por supuesto, estar en Times Square en año nuevo es una pasta, pero al menos esto se puede visitar sin que te cueste nada.




6.- Hay un ferry que va hacia Staten Island de acceso libre. Pasas bastante cerca de la Estatua de la Libertad y se ve todo el skyline de Manhattan de manera espectacular. Hoy en día hay más turistas que habitantes de Staten Island pero aún así merece muchísimo la pena. Recomendado. 




7.- Recargar agua y cargar móviles es gratis. Hay puestos de reparto de agua por toda la ciudad siempre que te lleves tu propia botella. A la vez, hay puntos de carga de móviles en algunos puntos de la ciudad que funcionan con energía solar. La gente se tira allí bastante tiempo, así que supongo que es un buen sitio para ligar. No seré yo quien lo compruebe, estoy bien despachado, gracias. 




8.- Pasear por New York. Me imagino a algunos pensando "ya, claro, y respirar, no te jode" - pero es que es la verdad. La única forma de conocer una ciudad es patearla de arriba abajo y New York tiene mucho que ver. Pasear por Central Park y verlo de arriba abajo te llevaría un día entero. Desde la exhuberancia de Times Square, especialmente de noche, a lo pintoresco y auténtico de Harlem pasando por Broadway, la zona del Flatiron, o del Empire State... New York es única, y hay que verla a pie. 




9.- Wifi gratis. Hay muchos comercios con wifi gratis, no solo bares y resturantes, también tiendas y comercios, lo cual es todo un adelante. En muchas paradas de metro hay wifi gratis, lo cual viene muy bien cuando eres turista y no quieres que tu compañía de móvil te clave una pasta con los datos en itinerancia. Busca el wifi gratis en el metro. Te obliga a ver un anuncio, pero ¿qué son 30 segundos ante la posibilidad de navegar por Internet? 




y 10.- El precio en los museos es recomendado, no oficial. Por ejemplo, la entrada en el Metropolitan, uno de los mejores museos del mundo, se recomienda que sean 25 dólares, pero tú puedes pedir una entrada por seis dólares, o tres, o incluso uno en el peor de los casos y podrás pasar. Al parecer, esto es válido para  cualquier museo menos el MOMA. Y New York tiene museos increíbles, aunque el Metropolitan sea insuperable. 

¿Os ha gustado? No olviden compartir la información y, una vez, allí, ¡disfrutar de New York a lo grande!

jueves, 8 de agosto de 2013

Dia 9: relax, shopping y piscina



Hoy nos lo hemos tomado con mucha calma, pero mucha, lo cual no quita que hayamos disfrutado un montón del día. Para empezar, como auténticos profesionales, nos hemos levantado a las 09:30 para desayunar en el hotel, ya que teníamos el desayuno incluido, y luego nos hemos subido a la habitación a hacer la siesta del desayuno, tremendo placer donde los haya.

Orlando es un espejismo, NO EXISTE!. Aquí el concepto de ciudad es totalmente distinto al que tenemos nosotros. Orlando es grande, muy grande, y no hay plazas, calles y avenidas como nosotros las conocemos. Esto es un tremendo excalextric que te lleva a los outlet, a Disney, a los parques temáticos y, por en medio, en plan disperso, hay casitas con jardín donde viven los orlandeños de pro, pero olvídense de plaza mayor, catedral y centro histórico... nasti de plasti!. En Orlando, sin coche, no eres nadie, además que las distancias entre un sitio y otro son enormes, aunque para ellos todo está cerca... ¿cerca??? ¿25 minutos en coche cerca???... cerca está mi casa, el metro, que está en la esquina, no me jodas!!. Hoy mismo queríamos ir a comprar a un super crema solar y ha sido toda una aventura... aquí nada está cerca, ni el W.C.



Los centros comerciales de aquí son todo a lo grande. Hemos conseguido llegar al super y el tamaño de los artículos eran todos para familia numerosa, aunque, teniendo en cuenta que todo está lejos, ya que vas a comprar que te dure 1 mes por lo menos.

No nos estamos perdiendo demasiado y eso es gracias a nuestra Charito, que es la GPS que nos acompaña en este viaje. Cuando lo enciendes por primera vez te da opciones de seleccionar la voz, y nosotros elegimos la de una tal Rosario, que nos tiene mucha paciencia y la hemos apodado la Charito, que queda como más cercano.

Otro lio grande de este lugar son los pesos, medidas y distancias. Que si libras, galones, pies, millas, yardas... a 400 yardas gire a la derecha... ¿eso cuándo es??? ¿pronto o tarde??? ¿cerca o lejos???. Cuando consigamos pillarlo estaremos de camino a casa seguro, ahora, a nuestra Charito le gusta más una yarda que a un tonto un lápiz la hijaputa.

De vuelta al hotel ha habido un momentazo épico en el coche, ya que, aunque hace un calor de muerte y lo del descapotable queda muy glamouroso, pero lo de abrir la capota es exponerse a rayos solares que no es que quemen, es que directamente te hacen un agujero en la cabeza, por eso dosificamos bastante lo de la capota, pero en uno de esos momentos, a mi me ha dado subidón total, conduciendo en este peazo de carreteras, con el pelo al viento y me he puesto a cantar, muy folclórica yo, boleros a todo pulmón.

Cuando llevaba un rato cantando y dándolo todo, me giro y veo a Ganchetto totalmente tirerizado por el sol, con el ceño fruncido y mirándome de reojo y me dice (muy serio): limítate a conducir... jajajaja, casi me desparramo de la risa, una tan eufórica y el otro convertido en Torquemada el día del orgullo gay, jajajaja, genial este cabroncete hasta cuando se embrutece.

Una vez en el hotel ha habido piscinazo, hmmm, que bien sienta un chapuzón con la calufa que hace.

Antes de despedirme quiero dar las gracias a todos los que nos comentáis y nos regaláis una sonrisa por venir con nosotros de viaje :). Ahora le doy paso al jefe, que seguro que tiene algo más interesante que contaros que yo.

Besitos a tutipleeeeeeeeeeeen!!!!



(Torquemada... cuánta mala hostia...) 

Hola a todos. Como ha dicho Belén, ha sido un día la mar de tranquilo. Ha llovido, por supuesto y cómo no, el momento de mayor virulencia acuática nos ha pillado en el coche. Eso sí, lo de hoy ha sido como un niño de seis años meando en un cubito de playa comparado con lo de ayer. Aparte que mear en un cubito de playa ya es bastante asqueroso de por sí. Mea en la playa como todo el mundo, ¿qué tipo de padres son estos, joder? 



Como dijimos ayer, NECESITÁBAMOS un día de descanso, así que el plan de ir a Universal Studios, Disneyworld o cualquier parque temático de por aquí ha quedado anulado. A cambio, hemos usado el dinero en algo que no estaba previsto - ir a un espectáculo de Las Vegas. Unilateralmente y sin tener que suplicar mucho, he conseguido convencer a la jefa de ir a ver el show de Michael Jackson en el Mandalay Bay. Obviamente es poco probable que salga el artista en cuestión porque el pobre hombre lleva criando malvas más de cuatro años, pero seguro que estos tíos del Circo del Sol - en Las Vegas están los mejores - montan un show a la altura artística de Jacko. 

Antes que todo eso, mañana por la mañana, iremos al Kennedy Space Center en Cabo Cañaveral. Tenemos entrada para un tour especial que consiste en ver la evolución de los cohetes durante estos años y cómo hacen la cuenta atrás. Francamente, todo lo que no sea ir del 10 al 1 pasando por todos los números enteros me sorprenderá un poco, pero a saber qué nos cuentan estos tíos. De todos modos tengo que revisar qué coño compré porque la verdad es que no me acuerdo. Creo que era eso, pero no lo tengo claro. 

Esta noche iremos a cenar al bar de al lado, se llama Bonefish y si alguien viene a esta especie de locura llamada Orlando debería pasarse por allí. Si tiene cojones de encontrarlo, claro. Nosotros no habríamos sido capaces sin Charito. Pedazo de invento el GPS, no sé cómo la gente de aquí podía vivir sin él. Mejor ni preguntar. 



Añado las fotos y mañana nos vamos, probablemente para siempre, de Orlando. Cuate, aquí no hay tomate. 

miércoles, 7 de agosto de 2013

Día 8: ...y nos cayó la del pulpo



Hola a todos desde Orlando, Florida. Bueno, suponemos que es Orlando, pero llevamos cuatro horas dando vueltas por aquí y no hemos visto la ciudad por ninguna parte. Para mí que la ciudad es una lata de tomate ochentero, como su propio nombre indica. Estamos física y psicológicamente agotados tras la experiencia de hoy - de hecho, hemos cancelado casi todos los planes que teníamos para mañana. Piscina, habitación de hotel, tranquilidad, paz, armonía y, en definitiva, vacaciones. Le han dado por culo al Universal Studios, a Walt Disney y a su señora madre, que debe llevar muerta más de medio siglo, la pobre mujer.




Lo de hoy ha sido muy fuerte. Tras un inicio de día bastante tranquilo, en el que ha pasado un poco de todo y nada relevante - aunque lo voy a contar igual - de repente al frente se veía un cielo más negro que los cojones de un grillo, con una especie de amago de tornado. No había llovido en todo el camino, acabábamos de ir a ver una playa aleatoriamente y la gente se estaba bañando sin más. De repente, el caos - caen dos gotas, luego doscientas y de repente 200 millones. Se pone a llover como no hemos visto nunca, ninguno de los dos, con tan mala suerte que nos pilló en la carretera. Hemos tenido que parar cuatro veces - dos en el arcen, que aquí son superanchos, otra refugiados en los aledaños de una gasolinera y otra más en una estación de servicio que olía a perro mojado. No penséis que éramos solo nosotros. El club de gente con más miedo que siete viejas era numerosísimo - coches parados en arcenes, gasolineras y sitios de mal vivir.

Hablando de mal vivir, vimos un cartel por el camino que decía - Rachel's: Gentlemen's club and steakhouse. O sea, un sitio donde los caballeros pueden comerse un filete y luego pegarse el filete con alguna pilingui. Estos americanos piensan en todo, los jodíos. 




Ha sido difícil, la verdad, aparte que a nadie le gusta que llueva torrencialmente en vacaciones. Cada vez que paraba un poco la lluvia, salíamos y llovía aún más. En un momento dado decidimos armarnos de valor, seguir a un Dodge negro que iba despacito y con las luces de emergencias puestas y, de repente, dejó de llover. Por cierto, todo el rato que llovió a mares teníamos un disco de la Motown - fue cambiar la música y que parase de llover. Casualidades, o no.




Total, que dejó de llover radicalmente. En un momento dado, ya más cerca de Orlando, miro a la derecha y veo que está lloviendo a mares a apenas 50 metros de nuestra posición, donde no caía ni una gota. De repente la carretera gira un poco y vamos entrando y saliendo en la zona de lluvias. A lo mejor llovía 500 metros como si estuviesen echándonos cubos de agua gigantes, luego dejaba de llover, más adelante volvía la lluvia torrencial... Un fenómeno atmosférico que no habíamos visto nunca. Hemos hecho un vídeo. Nótese la risa histérica de ambos.




Por la mañana lo hemos pasado mejor, más que nada porque ha sido una tarde jodida. Hasta me ha llamado la atención un vaquero del sur con su sombrero y todo porque llevaba papel del bate pegado a la suela del zapato. Me han dado ganas de decirle "¿con la que está cayendo y te preocupas de semejante gilipollez, hombre?" pero el tipo se parecía a John Wayne y sería capaz de sacar el trabuco del 15 del maletero del coche. En fin, por la mañana hemos decidido desayunar aleatoriamente en un sitio, que ha resultado llamarse Denny's. No sé muy bien cómo explicar la carta de desayunos del sitio. Cada opción era una brutalidad más grande que la anterior. Por 20 dólares nos han traído comida para alimentar a una familia española con dos hijos hasta la tarde. También he hecho un vídeo, lleno de tacos, porque no se puede explicar la salvajada.




Qué más... Ah sí, paramos en Jupiter y fuimos a Boca Ratón, simplemente porque nos gustan los nombres. Al final no hay muchas ciudades propiamente dichas por aquí - son un conglomerado de casas con comercios alrededor que llaman ciudades, pero no tiene nada que ver con el concepto europeo de la misma.

Al final el día acaba con nota alta. La habitación del hotel - Hampton Inn and Suites - es impresionante. El hotel tiene piscina, desayuno incluído y de todo. Además hemos cenado en un sitio a 50 metros de la recepción que es verdaderamente bueno. Lo mejor que hemos comido en USA hasta ahora, espero que volvamos mañana.




PD: La foto de arriba me parece inverosímil y absurda, pero es la verdad. Estas cosas pueden pasar en Miami... 

martes, 6 de agosto de 2013

Día 7: Welcome to Miami, bienvenido a Miami!



Hola a todos desde Miami, Florida. Ha sido un día bastante largo - toque de queda a las seis de la mañana para estar en el aeropuerto sobre las 7:15, esto es, casi dos horas antes de la salida de nuestro vuelo. Cuando tienes un viaje con tantas escalas por hacer, lo último que quieres es tener prisa en un aeropuerto con el que no estás familiarizado. Es como una ruptura amorosa - en situaciones así es cuando sacas lo peor de ti mismo. Además. ¿quién quiere estresarse en vacaciones, joder? Vamos con antelación, los dos estamos de acuerdo y ya está. Me ha pasado una cosa muy curiosa en el aeropuerto JFK - paso al lado de un bar, miro la tele y veo la cara de un amigo mío - Jorge Pérez, jefe de prensa de la sección de basket del Real Madrid. El bar en cuestión tenía Real Madrid TV y justo estaban dando un resumen de la final, con la entrega de trofeos. El grito de "CO-ÑÓÓÓÓ, GICAAAA!" ha retumbado en todo el aeropuerto. Con la mala hostia que tiene esta gente, raro es que no me hayan detenido.

Cosas buenas y malas en los aeropuertos USA. La más buena - que tienes la puerta de embarque disponible 24 horas antes de la salida del avión, no 40 minutos como, por ejemplo, en El Prat. Lo malo... que no venden alcohol en vuelos domésticos. Nos las prometíamos muy felices para comprar un poco de artillería pesada y beberla por aquí, pero no hemos podido. Impensable en Europa. Compraré alcohol en el vuelo de vuelta, por mis santos cojones. Se va a enterar el mamonazo ese de la tienda del Duty Free.



El vuelo ha ido bien - el piloto ha hecho un aterrizaje perfecto, media hora antes de la hora prevista, informando perfectamente de todo durante el vuelo con detalles exquisitos sobre dónde mirar y agradeciendo su confianza en American Airlines. Un fenómeno. Recoger el coche de alquiler ha sido una odisea - hay que andar 20 minutos, coger un trenecito, llegar a la zona de alquileres, que hay como 12 o 15 compañías distintas... un poco farragoso, pero comprensible - en Miami estás vendido sin coche, todo el mundo alquila y necesita una infraestructura separada del aeropuerto. Belén tiene la tarjeta platino de SIXT y le han hecho un upgrade directamente a este pedazo de Ferrari que te cagas.




Vale, es mentira, qué coño. Pero nos han dado un Ford Mustang descapotable, que no está nada mal. Cómodo, espacioso y chingón.







Miami es un auténtico Scalextric pero hemos comprado un GPS en el que una voz mexicana muy amable nos dice dónde cojones tenemos que ir. No hemos fallado ni una vez, la tipa realmente sabe de lo que habla. La casa de nuestros amigos es impresionante, muy amplia y con unas vistas del mar y de Miami sencillamente impresionantes. Les cambiaba la casa en un abrir y cerrar de ojos - bueno, un servidor y cualquiera con dos dedos de frente. 





Aquí todo el mundo habla español, pero con acento de los Picapiedra. Parece que en cualquier momento se vayan a encabronar y a decir "WIIIIILMAAAAA, ESTE BRONTOSAURIO SE VE DELISIOOOSOOOO!!!!" o algo así. "Pues sí, amigos, este lugar tan boniOOOOYEEEEEEE ENAAAAANOOOOO, VAMOS AL JUEGO DE BOLIIIICHEEEE!!". Ya en serio, está bien que todo el mundo hable español. Por otra parte, no me puedo propasar con la gente, lo cual no me mola tanto. Tengo que portarme bien.

Y no sé si puedo.

Hemos estado en Ocean Drive. Ana, nuestra amiga, trabaja allí, justo al lado de la playa. Llegamos con muchísima hambre y tuvimos un momento de caos al llegar por allí, cuando la zona parecía un descampado...




...pero nada más lejos de la realidad - resturantes, bares, tiendas y la playa, Ocean Drive, al final de la avenida. El agua está buenísima, y nosotros sin bañador. Algo habrá que hacer al respecto este fin de semana.



Mañana nos vamos a Orlando, un par de días. Básicamente, será nuestra primera toma de contacto con los outlets, intentaremos ir a Universal Studios y seguro, ya está pagado y reservado, nos acercaremos al Kennedy Space Center en Cabo Cañaveral para una excursión científica. En el fondo viajar es conocer, saber, aprender, y esta no es una mala forma de hacerlo. Puedes ver 10,000 fotos de la Capilla Sixtina en el Vaticano... que si no has estado allí, no sabes realmente cómo es. Cuál es el valor real de visitar Times Square, o ver el Skyline de Hong Kong desde Kowloon, o el Palacio Imperial de Bangkok, o el Opera House de Sydney y tantas - ¡y tantas! - cosas. Viajar es aprender sobre la vida, las civilizaciones, de una forma directa. Algunas formas son más explícitas que otras - e ir a la NASA es una de ellas.

¡Nos vemos desde Orlando!




PD: Hace un calor de muerte - 36 grados y 90% de humedad en el peor momento. El clima es tan tropical que hoy hemos visto un PEDAZO DE IGUANA subida en un arbol. Menos mal que no se ha caído porque el bicho medía metro y pico, el muy cabrón. Eso te pega un bocao que ni Massiel en ayunas. Madre de mi vida. 






PDD: Esta gente lo va a petar en gordo. Exportando los buenos negocios españoles... 


lunes, 5 de agosto de 2013

Día 6: Top of the Strand antes de dejar NY



Hola a todos aún desde New York. Fuimos a ver a Beck ayer por la noche. El ambiente es muy distinto a los conciertos en España - era un parque cerrado y la gente no se mataba por estar en primera fila. A ver, si fuésemos a un concierto de One Direction seguro que el comportamiento en ambos sitios sería clónico - aaaaaaaaaah! - pero Beck lleva 20 años en esto y sus fans, mayoritariamente cuarentones y hombres, ya tienen muchos pelos en los huevos. El concierto fue en un parque en Brooklyn, con mucho espacio para sentarse en el cesped y verlo de lejos. De hecho, Belén optó por sentarse y yo me metí en fila 15 o así. Vendían latas de cerveza, lo cual me sorprendió, porque son fácilmente tirables al escenario. De hecho, el telonero Adam Green y sus bailes psicodélicos bien merecían un latazo en toda la cabeza.




Beck estuvo fantástico a ratos, 1 hora y 45 minutos de concierto. Los primeros 45 minutos fueron espectaculares, a todo trapo, sin parar, tocando hits - Devil's Haircut, Loser -, canciones nuevas y alguna versión. La cosa decayó un poco pero acabó a lo grande, con Sissyneck, una versión de Billie Jean de Michael Jackson, E-Pro y Where Is At. Impresionante. Por cierto, que Beck hizo un poco de Michael Jackson mientras cantaba Billie Jean. No hizo el moonwalk por distintos motivos por el que yo no hice el moonwalk cuando sonó Michael Jackson en Harlem por la mañana. Beck no lo hizo por respeto, supongo. Yo no hice porque soy blanco, estaba en Harlem y hay que evitar hacer el gilipollas de manera escandalosa siempre que sea posible.

Imaginaros la escena, Harlem, la peña que pudísteis ver ayer y mucho más, y yo allí "yeeeeah, aaaaawwww!!!!!" - NO.

A la salida había un tipo repartiendo bolsas de tela con una serie de productos sin identificar. Cuando la cogí, la conversación con él fue:

- Vaya, chicos, estáis locos por que os den cosas gratis, ¿eh?

+ Vente a España a repartir algo así y verás tú la que se lía. Es lo único que nos une, ¡nos gusta todo lo gratis!

(bueno, no fue realmente así, pero tenía que decirlo)

La vuelta fue infernal - metro a reventar de gente, siete millones de paradas hasta el hotel, llegamos completamente muertos. De hecho, decidimos que nos lo íbamos a tomar con más calma hoy. Último día en New York hasta el final de mes... ver lo que queremos ver, con calma, y ya está. Tres cosas: la zona cero y Wall Street, la zona de Central Park donde se ven todos los edificios - estuvimos en 2004 pero no en 2009, acabo de ver que se llama Sheep Meadow, nada que ver con meao de oveja - y un sitio llamado Top of the Strand, que es un bar en el ático de un hotel con una vista bestial del Empire State.




Al final hubo cambio de planes y nos fuimos directamente a comer al J.G. Melon, un bar de hamburguesas en la tercera avenida no fui lejos de Central Park al que ya fuimos en 2009. Buenas hamburguesas - qué coño buenas, las mejores de todo New York. Mi reacción ha sido, literalmente, decir que si pillaras una hamburguesa de estas, la metieras en el culo de un mono y la sacases aún estaría comestible - así de buenas son. Siempre es un placer sentarse allí y comerte tu hamburguesa en la terraza mientras pasa gente que tiene 100 veces más dinero que tú - lo cual no es del todo complicado por esa zona.




Una vez en Central Park no pudimos entrar en el Sheep Meadow, que estaba cerrado con bandera roja, como las playas. Dicen que ponen la bandera roja por mantenimiento o condiciones climáticas, pero estábamos a 25 grados, un día estupendo y ni Blas estaba cortando el césped. Vamos, que lo tenían cerrado porque les salía de los cojones. A cambio hemos visto el show de los Positive Brothers, unos artistas callejeros con un show de humor y acrobacias. Tienen mucho arte los cabrones, hasta pidiendo dinero al final del show - montan un pollo impresionante, es muy divertido. Lo mejor fue que pasó un coche de policía cerca y todos ellos, los seis, se pusieron de rodillas con las manos en la espalda. Qué cracks.






Hemos estado en Wall Street pero muy poco tiempo. Nos hemos pasado por Century 21, una gran opción para comprar barato en New York - pasa que tenemos coche en el viaje y vamos a ir directamente a outlets rebajadísimos, así que hemos pasado un poco de este sitio. Para el que le interese, está en Courtlandt St, esa es la parada de metro. La Zona Cero sigue evolucionando y nada tiene que ver con nuestra primera visita en 2004. Un par de fotos y visto. Bueno, Belén se ha comprado una bebida de té que estaba malísima.




Lo mejor del día ha sido subir a la azotea del Strand, con vista impresionante al Empire State. Ya habíamos subido tanto al Empire State como al Rockefeller Center. Lo bueno es que subir al Strand es gratis y dos copazos cuestan lo mismo que la entrada del Top of the Rock, así que está claro. Hemos hecho un pequeño vídeo ilustrativo entre cóctel y cóctel.





Hoy hemos tirado de un clásico de nuestros viajes - la noche de quesos y vinos. Se trata de comprar quesos buenos, un buen vino y algo más - en este caso, mortadela - para cenar todo en el hotel. Hemos localizado un EATALY en la calle 25 o así - es un supermercado italiano a lo bestia en el que también se puede comer y recibir clases de cocina italiana. Había estado en el de Torino pero este es igual de grande y en la Quinta Avenida. Podría vivir allí, aunque duerma en el suelo.

Mañana toca madrugón - el toque de diana es a las 6:10 - para irnos a Miami. Hay una cosa que quiero decir sobre Estados Unidos. Hoy he mirado los horarios de los bancos. Están completamente operativos de 9 de la mañana a 8 de la tarde. También abren menos horas los sábados. Y también los domingos. Lo que quiero decir es que esta sociedad está orientada completamente al consumismo - hoy poco paro, las empresas no tiene problemas en ganar menos y emplear a más gente porque al final todo el mundo consume si tiene un sueldo. En otras palabras, que reactivan la economía a base de comercios abiertos a todas horas y mucho empleo. Algunos deberían aprender a marchas forzadas...

Queda pendiente una entrada sobre cosas que hacer gratis en New York. A la que tenga tiempo me pongo con ello. ¡Nos vemos en Miami!

PD: Ya iré metiendo los vídeos cuando pueda. El wifi va al mismo ritmo que Sergio Ramos leyendo el Quijote... 

PDD: Soy consciente de que Sergio Ramos gana millones de euros pegándole patadas a un balón y se zumba a Pilar Rubio. Así va el país, claro.