Hola a todos desde Miami, Florida. Ha sido un día bastante largo - toque de queda a las seis de la mañana para estar en el aeropuerto sobre las 7:15, esto es, casi dos horas antes de la salida de nuestro vuelo. Cuando tienes un viaje con tantas escalas por hacer, lo último que quieres es tener prisa en un aeropuerto con el que no estás familiarizado. Es como una ruptura amorosa - en situaciones así es cuando sacas lo peor de ti mismo. Además. ¿quién quiere estresarse en vacaciones, joder? Vamos con antelación, los dos estamos de acuerdo y ya está. Me ha pasado una cosa muy curiosa en el aeropuerto JFK - paso al lado de un bar, miro la tele y veo la cara de un amigo mío - Jorge Pérez, jefe de prensa de la sección de basket del Real Madrid. El bar en cuestión tenía Real Madrid TV y justo estaban dando un resumen de la final, con la entrega de trofeos. El grito de "CO-ÑÓÓÓÓ, GICAAAA!" ha retumbado en todo el aeropuerto. Con la mala hostia que tiene esta gente, raro es que no me hayan detenido.
Cosas buenas y malas en los aeropuertos USA. La más buena - que tienes la puerta de embarque disponible 24 horas antes de la salida del avión, no 40 minutos como, por ejemplo, en El Prat. Lo malo... que no venden alcohol en vuelos domésticos. Nos las prometíamos muy felices para comprar un poco de artillería pesada y beberla por aquí, pero no hemos podido. Impensable en Europa. Compraré alcohol en el vuelo de vuelta, por mis santos cojones. Se va a enterar el mamonazo ese de la tienda del Duty Free.
El vuelo ha ido bien - el piloto ha hecho un aterrizaje perfecto, media hora antes de la hora prevista, informando perfectamente de todo durante el vuelo con detalles exquisitos sobre dónde mirar y agradeciendo su confianza en American Airlines. Un fenómeno. Recoger el coche de alquiler ha sido una odisea - hay que andar 20 minutos, coger un trenecito, llegar a la zona de alquileres, que hay como 12 o 15 compañías distintas... un poco farragoso, pero comprensible - en Miami estás vendido sin coche, todo el mundo alquila y necesita una infraestructura separada del aeropuerto. Belén tiene la tarjeta platino de SIXT y le han hecho un upgrade directamente a este pedazo de Ferrari que te cagas.
Vale, es mentira, qué coño. Pero nos han dado un Ford Mustang descapotable, que no está nada mal. Cómodo, espacioso y chingón.
Miami es un auténtico Scalextric pero hemos comprado un GPS en el que una voz mexicana muy amable nos dice dónde cojones tenemos que ir. No hemos fallado ni una vez, la tipa realmente sabe de lo que habla. La casa de nuestros amigos es impresionante, muy amplia y con unas vistas del mar y de Miami sencillamente impresionantes. Les cambiaba la casa en un abrir y cerrar de ojos - bueno, un servidor y cualquiera con dos dedos de frente.
Aquí todo el mundo habla español, pero con acento de los Picapiedra. Parece que en cualquier momento se vayan a encabronar y a decir "WIIIIILMAAAAA, ESTE BRONTOSAURIO SE VE DELISIOOOSOOOO!!!!" o algo así. "Pues sí, amigos, este lugar tan boniOOOOYEEEEEEE ENAAAAANOOOOO, VAMOS AL JUEGO DE BOLIIIICHEEEE!!". Ya en serio, está bien que todo el mundo hable español. Por otra parte, no me puedo propasar con la gente, lo cual no me mola tanto. Tengo que portarme bien.
Y no sé si puedo.
Hemos estado en Ocean Drive. Ana, nuestra amiga, trabaja allí, justo al lado de la playa. Llegamos con muchísima hambre y tuvimos un momento de caos al llegar por allí, cuando la zona parecía un descampado...
...pero nada más lejos de la realidad - resturantes, bares, tiendas y la playa, Ocean Drive, al final de la avenida. El agua está buenísima, y nosotros sin bañador. Algo habrá que hacer al respecto este fin de semana.
Mañana nos vamos a Orlando, un par de días. Básicamente, será nuestra primera toma de contacto con los outlets, intentaremos ir a Universal Studios y seguro, ya está pagado y reservado, nos acercaremos al Kennedy Space Center en Cabo Cañaveral para una excursión científica. En el fondo viajar es conocer, saber, aprender, y esta no es una mala forma de hacerlo. Puedes ver 10,000 fotos de la Capilla Sixtina en el Vaticano... que si no has estado allí, no sabes realmente cómo es. Cuál es el valor real de visitar Times Square, o ver el Skyline de Hong Kong desde Kowloon, o el Palacio Imperial de Bangkok, o el Opera House de Sydney y tantas - ¡y tantas! - cosas. Viajar es aprender sobre la vida, las civilizaciones, de una forma directa. Algunas formas son más explícitas que otras - e ir a la NASA es una de ellas.
¡Nos vemos desde Orlando!
PD: Hace un calor de muerte - 36 grados y 90% de humedad en el peor momento. El clima es tan tropical que hoy hemos visto un PEDAZO DE IGUANA subida en un arbol. Menos mal que no se ha caído porque el bicho medía metro y pico, el muy cabrón. Eso te pega un bocao que ni Massiel en ayunas. Madre de mi vida.
PDD: Esta gente lo va a petar en gordo. Exportando los buenos negocios españoles...














