Hola a todos. Hemos pasado una mañana bastante animada en Harlem. La idea era quedar con Julie y Xavi en el Sylvia's, mítico restaurante de soul food de Harlem, pero no se han presentado por un problema de coordinación, así que hemos estado por allí a nuestra bola. La idea es llegar cuando abren, a las 11, y extender el brunch hasta más allá de las 12:30, que es cuando empiezan a cantar. Fue el primer restaurante de la zona que se inventó esto del Gospel Brunch. Por 30 EUR por persona hemos comido un desayuno de pollo frito crujiente con dos huevos fritos y acompañamiento, un par de copazos (estoy de vacaciones, así que está socialmente aceptado beber antes de las 12 de la mañana) y ver un poco - no mucho - del espectáculo. Hace tres días que el Sylvia's cumplió el 51 aniversario de su apertura, así que era un día especial. A ver, no tan especial como el 50 aniversario, pero no ha estado mal.
La verdad es que el Sylvia's está venido a menos. La comida está igual de buena y la gente que canta allí son bastante buenos, pero se ha convertido en un rollo turístico que nada tiene que ver con nuestra primera visita en 2004. Entonces éramos pocos guiris, mucha gente negra levantándose de las mesas a bailar y cantar, un ambiente más familiar y auténtico. Ahora, en la primera canción del show, la soul diva ha preguntado en cada mesa que de dónde eran y ha salido de todo - Dinamarca, Francia, Islandia, España... Supongo que en 2004 el boom de Internet no era tan grande y el mundo no estaba tan globalizado. Tripadvisor tiene sus cosas buenas y malas, claro. Aparte en 2004 vimos a la propia Sylvia sonriente y feliz. La buena mujer falleció hace más de un año y ya no es lo mismo, vaya.
Hemos dado una buena vuelta por Harlem. De hecho hemos decidido bajarnos cinco avenidas más para allá, a la misma altura del Sylvia's - Martin Luther King's boulevard, la calle 125 - para disfrutar de un largo y agradable paseo, ver a su gente pintoresca, localizar las tiendas que queríamos visitar, sentir el espíritu de Harlem a lo grande...
Vale, qué cojones. Me he vuelto a equivocar de parada de metro. Me cago en su puta madre.
El caso es que el paseo nos ha venido bien a medias. Sí, hemos localizado todo lo que queríamos ver después. Grandes sorpresas - tiendas estrafalarias de ropa que bien podría llevar el presidente de una república bananera africana - y algunas decepciones - el House of Hoops, la tienda de Nike en el barrio justo enfrente del teatro Apollo, está venida a menos. Harlem es muy divertido y bastante seguro, al menos de día. No sabemos cómo será por la noche pero me imagino que no será igual de dicharachero, con muy buena música por todas partes - esta gente sabe de qué va el rollo. De día es divertido - predicadores con trajes violetas grabando mensajes en vídeo. Gente vendiendo libros por la calle de Mao, Lenin, historia negra e incluso uno que decía "Africa no es un país, ¡es un continente!" - se me han caído los cojones al suelo. Un tipo en un semáforo con guantes de boxeo y una sandía en la cabeza.
Como sabíamos que no nos íbais a creer hemos hecho unas fotos.
Esta noche vamos a ver a Beck en Brooklyn. Para los no iniciados, Beck es un músico estadounidense que cambia de dirección prácticamente en cada disco. Tiene canciones arrolladoras y discos enteros que son insufribles. Veremos qué tal... Nos quedará un día en New York antes de irnos a Miami. Más o menos hemos hecho todo lo que queríamos hacer y, aunque sea un tópico, esta ciudad no deja de sorprendernos. Espero que estéis descubriéndola un poco a traves de nuestro blog - es la idea principal de todo estoy la razón por la que nos esforzamos por escribir cada día - ¡viajar con vosotros!












